Ilustración XX Pintura de Charles Gabriel Lemonnier que representa la lectura de una tragedia de Voltaire, por entonces en el exilio, El huérfano de China (1755), en el salón literario de madame Geoffrin en la calle Saint-Honoré de París. Los personajes más notables reunidos en torno al busto de Voltaire son Rousseau, Montesquieu, Diderot, d'Alembert, Buffon, Quesnay, Du Plessis y Condillac. Además figuran Gresset, Marivaux, Marmontel, Vien, La Condamine, Raynal, Rameau, mademoiselle Clairon, Hènault, Choiseul, Bouchardon, Soufflot, Saint-Lambert, el Conde de Caylus, Felice, el barón de Aulne, Malesherbes, Maupertuis, Mairan, d'Aguesseau, Clairault, la condesa de Houdetot, Vernet, Fontenelle, el duque de Nivernais, Crébillon, Duclos, Helvètius, Vanloo, Lekain, Lespinasse, Boccage, Réaumur, Graffigny, Jussieu y Daubenton. La Ilustración fue un movimiento cultural e intelectual europeo1 (especialmente en Francia, Reino Unido y Alemania)2 que comenzó en Inglaterra con John L...
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Zdzisław Beksiński fotógrafo y escultor polaco. Ejecutó sus dibujos y pinturas de un género que él mismo llamó barroco o gótico. El primer estilo es dominado por la representación, los mejores ejemplos vienen de su periodo de Realismo fantástico, cuando pintó imágenes distorsionadas de un ambiente surrealista y de pesadillas. El segundo estilo es más abstracto, siendo dominado por la forma, y está tipificado por las últimas pinturas de Beksínski. Técnica Beksínski no tuvo entrenamiento formal como artista. Sus cuadros fueron principalmente creados usando pintura al oleo en paneles de aglomerado que el mismo preparaba, aunque también experimentó con pintura acrílica. Escuchaba música clásica mientras pintaba, ya que el silencio le molestaba...
Solipsismo Solipsismo, del latín "[ego] solus ipse" (traducible de forma aproximada como "solamente yo existo"), es la creencia metafísica de que lo único de lo que uno puede estar seguro es de la existencia de su propia mente, y la realidad que aparentemente le rodea es incognoscible y puede, por un lado, no ser más que parte de los estados mentales del propio yo. De esta forma, todos los objetos, personas, etc., que uno experimenta serían meramente emanaciones de su mente y, por lo tanto, la única cosa de la que podría tener seguridad es de la existencia de sí mismo. Por otro lado, todo lo que un individuo supone que está a su alrededor puede que (para él) de verdad exista, pero todas las personas, excepto él, pueden no tener una conciencia ni/o alma y estar controladas por Dios o una deidad.
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